Secta murciana que daba mercurio purificado a fieles

Secta murciana que daba mercurio purificado a fieles

El líder espiritual detenido en Murcia guardaba en un recinto bunkerizado 180 kilos de mercurio

El arrestado vivía en una cueva donde se encontraban los laboratorios en los que practicaba la alquimia

El líder de una comunidad de espiritualidad budista e hinduista de Abanilla (Murcia, 6.000 habitantes) ha ingresado en prisión investigado por media docena de delitos. Entre los asuntos sobre los que indaga la policía destaca el posible uso de mercurio, un metal altamente tóxico, que el detenido podría haber suministrado a sus seguidores como un supuesto producto beneficioso para su equilibrio espiritual.

El arrestado, que se hacía llamar Trascendencia Total y que está en prisión desde el martes, presidía ceremonias donde suministraba a sus adeptos sustancias de alta toxicidad

La finca de más de 10 hectáreas donde tenía su sede la fundación Mahasandhi no era un simple centro de retiro espiritual en Abanilla (Murcia, 6.000 habitantes). Su líder, que este martes ingresó en prisión provisional acusado de cinco delitos, entre ellos contra la salud pública, ocultaba en ese complejo unos 180 kilos de mercurio, un metal pesado altamente tóxico, además de cinabrio, un mineral cuyo principal compuesto es ese metal. Según la investigación, el arrestado, de iniciales J. M. C. y que se hacía llamar Trascendencia Total, presidía ceremonias y retiros donde se suministraban sustancias que pueden causar graves daños para la salud. Quería elaborar “mercurio purificado”, al que atribuía efectos energizantes y vitalizadores. La fabricación correspondía a sus adeptos, que comenzaron a tener síntomas originados por la neurotoxicidad del mercurio.

En los registros, la policía halló también diversas sustancias para la práctica de la alquimia, documentos sobre la experimentación con estas sustancias peligrosas, 19 kilos de marihuana, un revólver y 90.000 euros en metálico.

Localizar el zulo que escondía el mercurio fue uno de los trabajos previos que llevó a cabo la Policía Nacional antes de proceder a la detención del líder, que ya había estado suministrando esta sustancia entre sus seguidores como un elixir con poderes mágicos o curativos. J. M. C., bautizado por los medios locales como El lama de Murcia, vivía en una cueva dentro del complejo que servía de sede a su fundación, Mahasandhi. La página web, que se encuentra fuera de servicio, al igual que los perfiles en redes sociales, publicitaba los cursos y productos elaborados por la organización. En el mismo complejo residían, también en cuevas, una decena de adeptos. Los seguidores se encargaban de llevar a cabo, en los laboratorios del propio complejo y de una nave industrial ubicada en el municipio de Lorquí, a unos 30 kilómetros, una sustancia que denominaban “mercurio purificado”.

El arrestado distribuía esos “elixires” entre sus fieles en rituales y ceremonias y también los vendía en herbolarios, en la propia fundación e incluso online, según los investigadores. Este metal pesado no se comercializa al público en general, por lo que la sospecha es que el líder espiritual accedió a él a través de la denominada dark web o “internet oscura”. La policía investiga también si los residuos de esas prácticas se depositaron en una fosa séptica dentro del propio complejo, ya que eso tendría un efecto “altamente tóxico para el medio ambiente”.

Los investigadores, en un comunicado hecho público este miércoles, se refieren al grupo como una “secta”. Según fuentes policiales, durante las ceremonias de retiro y meditación que se celebraban en la fundación, los seguidores del detenido tomaban diferentes psicoactivos y el supuesto maestro se aprovechaba de los efectos de esas sustancias para someter su voluntad.

El detenido pasaba largas temporadas encerrado en su casa cueva acompañado de varias mujeres que le asistían y realizaban las tareas que él les encomendaba. “La devoción a la figura del líder era tal, que dichas personas abandonaron supuestamente toda la relación con su círculo familiar y social para entregarse fielmente a las decisiones de este”, señalan fuentes policiales, que añaden que tanto el líder como sus seguidores mantenían un “voto de silencio” durante largos periodos de tiempo. El arrestado se mantuvo en silencio durante su detención y se ha comunicado con la policía con una pizarra, según la televisión pública La 7.

En cuanto a la financiación de esta organización, además de la venta de los compuestos, la policía considera que procedía de las donaciones y pagos de cuotas y de actividades de los seguidores de J. M. C., que se podían consultar en la página web y que oscilaban entre los 30 y los 157 euros mensuales. El detenido “aumentó en relativamente poco tiempo su patrimonio”, según la policía, ya que sus seguidores también hacían de manera voluntaria todos los trabajos que se requerían en la fundación, todo ello “sin cumplir los requisitos legales, además de realizar largas jornadas de trabajo”.

Delitos investigados

Los delitos por los que está siendo investigado el supuesto líder espiritual son asociación ilícita, contra la salud pública, contra el medio ambiente, contra los derechos de los trabajadores y contra la integridad moral.

En las imágenes del operativo policial se aprecian numerosos escondites en las instalaciones registradas, como un armario que da paso a diferentes estancias en las que los agentes encontraron un arma de fuego oculta en una caja fuerte y un buen número de armas blancas, entre ellas navajas y machetes de selva. Los laboratorios también tenían perfectamente clasificadas numerosas sustancias, algunas de ellas catalogadas como “muy tóxica” por los propios investigados.

La investigación comenzó gracias a la colaboración ciudadana: varios vecinos pusieron en conocimiento de los investigadores sus sospechas sobre lo que ocurría en el complejo, a través del correo electrónico sectas destructivas@policia.es.

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Albanilla, Murcia, al líder de una comunidad de índole espiritual que presidía una fundación creada para organizar retiros y otras actividades. Este utilizaba, presuntamente, diferentes técnicas de manipulación coercitiva, entre las que se encontraba el suministro de sustancias psicoactivas peligrosas para la salud, con la pretensión de manipular las voluntades de sus seguidores con fines económicos y de poder.

Esta operación, coordinada por la Comisaría General de Información y desarrollada por la Brigada Provincial de Información de Murcia, ha requerido la colaboración de otras unidades policiales como la Unidad Aérea de la Policía Nacional, Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas, Guías Caninos, Unidad de Prevención y Reacción, Policía Científica y el Servicio de Análisis de la Conducta.

Además, el operativo ha contado con el apoyo del Organismo Estatal de Inspección de Trabajo y Seguridad Social, Consejería de Medio Ambiente y Consejería de Salud, ambas de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, Consorcio de Bomberos de Murcia, Policía Local de Abanilla y de Abarán (Murcia). Todo ello bajo la dirección del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número Tres de Cieza (Murcia).

La comunidad espiritual, que se había establecido hace aproximadamente 15 años en dicha localidad, contaba con una amplia finca de aproximadamente 100.000 metros cuadrados, en cuyo interior había multitud de casas cueva, albergue, almacenes, templos, búnkeres y laboratorios. El detenido pasaba la mayor parte del año en una de estas cuevas donde se encontraban los laboratorios en los que practicaba la alquimia.

Financiación

La Fundación se financiaba con las donaciones y el pago de los asistentes a estas actividades. Contaba con la colaboración de una sociedad mercantil administrada por los encartados, donde elaboraban «elixires» en una nave sita en Lorquí (Murcia), que luego se distribuían en herbolarios, en la Fundación u online.

El líder, que se autodenominaba «Trascendencia Total» era reconocido como sanador, guía espiritual y maestro, el cual, bajo fines humanitarios y sociales, conseguía que sus adeptos trabajaran y realizaran aportes económicos para su organización, aumentando en relativamente poco tiempo su patrimonio.

Sus más acérrimos seguidores residían en casas cueva situadas en torno a la casa del maestro, ejerciendo diferentes tareas y funciones según las necesidades personales de este o de la Fundación (administración, gestión de redes sociales, jardinería, mantenimiento, formación, etc.), sin cumplir los requisitos legales.

Mercurio purificado

Según los investigadores, el detenido pretendía elaborar una sustancia llamada 'mercurio purificado' utilizando técnicas de alquimia. Este proceso era realizado por los adeptos, los cuales comenzaron a manifestar diferente sintomatología originada por la neurotoxicidad del mercurio. Además, los residuos de estas prácticas se habrían depositado en una fosa séptica dentro de la comunidad, lo que sería altamente tóxico para el medio ambiente.

Asimismo, durante las ceremonias realizadas se distribuirían diferentes clases de psicoactivos perjudiciales para salud y de cuyos efectos presuntamente se valdría 'Trascendencia Total' para lograr someter la voluntad de los consumidores.

El maestro, pasaba largas temporadas encerrado en su cueva acompañado de varias mujeres, las cuales le asistían y realizaban las tareas que este disponía. La devoción a la figura del líder era tal que dichas personas habrían abandonado totalmente la relación con su círculo familiar y social para entregarse fielmente a las decisiones de este, las cuales son denominadas 'renunciantes'. Incluso, al igual que su maestro, mantenían 'voto de silencio' durante largos periodos de tiempo.

180 kilos de mercurio

Previamente a este dispositivo policial, los investigadores lograron identificar en Abarán (Murcia) el lugar exacto donde el detenido había construido un zulo para almacenar clandestinamente 180 kilogramos de mercurio y cinabrio, entre otras sustancias.

El detenido, tras pasar a disposición judicial como presunto responsable de delitos contra la salud pública, contra el medio ambiente, contra los derechos de los trabajadores, contra la integridad moral y asociación ilícita, ingresó en prisión provisional.

Por su parte, dadas las irregularidades encontradas, los servicios inspectores de la Consejería de Salud Pública de Murcia, han clausurado la referida nave del polígono industrial de Lorquí (Murcia).

Sanador, guía espiritual y maestro

El líder era reconocido como sanador, guía espiritual y maestro y, bajo fines supuestamente humanitarios y sociales, conseguía que sus adeptos trabajaran y realizaran aportes económicos, aumentando en relativamente poco tiempo su patrimonio.

Tenía seguidores que residían en casas cueva situadas en torno a la casa del maestro, ejerciendo diferentes funciones según sus necesidades personales o las de la fundación, tales como administración, gestión de redes sociales, jardinería, mantenimiento o formación.

Según los investigadores, el detenido pretendía elaborar una sustancia llamada «mercurio purificado», utilizando técnicas de alquimia que pretendía poseer efectos energizantes y vitalizadores. El proceso químico era realizado por adeptos que comenzaron a manifestar diferente sintomatología originada por la neurotoxicidad del mercurio.

El líder o maestro pasaba largas temporadas encerrado en su casa cueva acompañado de varias mujeres que le asistían y realizaban las tareas que disponía.

La devoción a la figura del líder era tal, que estas personas habrían abandonado totalmente la relación con su círculo familiar y social para entregarse fielmente a las decisiones de éste. Estas personas, al igual que el maestro, realizaban también votos de silencio durante largos periodos de tiempo.

Los agentes practicaron el pasado viernes de forma simultánea dos registros, uno en la finca de Abanilla (Murcia) donde residía el líder y alrededor de diez seguidores; y otro en la nave industrial de Lorquí (Murcia) donde se elaboraban los productos.

Fruto de estos registros se han intervenido 90.000 euros en metálico, un revólver, 19 kilos de marihuana, múltiples sustancias para la práctica de la alquimia como el mercurio, así como documentos sobre la experimentación con estas sustancias peligrosas y diverso material pseudoreligioso y esotérico.

Francisco Javier ayudó durante 10 años a 'Trascendencia total' en la secta de Murcia

El que fuera el encargado de organizar ceremonias niega haber ingerido productos contaminados con mercurio

José Manuel C., el líder del grupo Mahasandhi de Abanilla (Murcia) encarcelado por asociación ilícita, delitos contra el medio ambiente y por elaborar y suministrar a sus fieles elixires elaborados con mercurio y otros productos peligrosos, es un «hombre peculiar y hacía lo que le parecía», según describe un antiguo residente en la comunidad budista.

En declaraciones a EFE, Francisco Javier Nieves, natural del País Vasco, narra que vivió cerca de diez años en el centro espiritual y de sanación junto a su entonces mujer y que abandonó el grupo hace unos meses por problemas con ella y porque ésta le pidió que dejara la casa cueva que compartían en Mahasandhi. «Siempre he tenido confianza en él», afirma rotundo, a la vez que niega que haber ingerido productos contaminados con mercurio u otros compuestos peligrosos: «Si no estaría muerto».

Según Francisco Javier, que durante la década que permaneció en el grupo se dedicaba a el protocolo de las ceremonias religiosas y de sanación y fue bautizado como Valkimi, su propio criterio «posiblemente molestaba», aunque atribuye su marcha de esta comunidad budista a motivos personales y no a desavenencias con el detenido.

Esta comunidad budista, abierta hace 15 años en una propiedad de 100.000 metros cuadrados de Abanilla, dispone de templos, un pabellón comedor, una tetería, distintas casas cueva, un albergue con capacidad para 200 personas, además de almacenes, búnkeres y laboratorios clandestinos descubiertos por la Policía cuando llevó a cabo el registro, y donde el líder de la secta «mejoraba» las fórmulas químicas que se fabricaban en una empresa de Lorquí, según ha dicho el antiguo residente.

Según Nieves,, el «maestro» ahora encarcelado, que se autodenominaba 'Trascendencia total', era «peculiar» y eso le llevaba a no compartir todos los preceptos de la organización.

Los elixires se vendían en herbolarios

Así, cuenta que «no estaba muy de acuerdo con los retiros que hacía, porque mi primer maestro oriental decía que no eran tiempos de retiro y su hermana también, pero él hacía lo que quería», aunque subraya que su relación era de confianza.

«Cuando tienes una eventualidad tienes tu karma, es el justo pago a lo que has hecho, así de sencillo», sentencia Francisco Javier sobre la investigación y el encarcelamiento del líder.

Pese a esto, el exmiembro dice que los elixires se vendían en herbolarios y a particulares de toda España a través de internet e insiste en que no se les obligaba a depositar dinero, como afirma la Policía: «Tras las ceremonias había unas cajas para donaciones, pero cada uno ponía lo que podía, si quería».

También ha explicado que en Mahasandhi no vivía en comunidad porque tenía su propia casa cueva y sus ingresos eran fruto de su trabajo, y que compartía, eso sí, tiempo con el resto de residentes en las ceremonias budistas.

La unidad central de la Policía, en una operación llevada a cabo durante un año en colaboración con varios grupos de la Jefatura de Murcia, registró el pasado viernes la finca budista y la empresa de Lorquí en la que se elaboraban los elixires y detuvo al líder del grupo, un hombre «delgado, que siempre iba desnudo de cintura para arriba y que no hacía alardes de nada», afirma su antiguo colaborador en los ritos.

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